martes, 30 de agosto de 2011

Identidad robada

Abrí los ojos lentamente, pero aquella oscuridad seguía allí, asustada comencé a palpar a mi alrededor.Comprobé que estaba en una especie de habitación, semejante a la de una cárcel. Confusa intenté recordar como había llegado hasta aquel lugar. Nada, mi memoria estaba en blanco. En ese momento se encendió una luz al otro lado de la minúscula puerta de aquel oscuro cuarto.
Se escuchaban voces, algunas familiares, otras no tanto. Intenté reconocer algunas de ellas, una de ellas era la de mi padre, comencé a gritar pidiendo ayuda, pero sin éxito alguno. Seguí gritando hasta que me quedé sin voz. A las pocas horas se apagó la luz, aquel día había terminado, intenté dormirme con la esperanza de que aquella habitación y aquellas voces desaparecieran al despertar de nuevo.
Pero no fue así, al día siguiente todo seguía igual, la luz se encendió a la misma hora  también se oían aquellas voces, amortiguadas por los muros de la habitación. Yo seguía gritando, con la esperanza de que alguien me oyese, pero eso nunca sucedía.
Y así pasó el tiempo, no sabía si días, semanas, mese o años, había perdido la noción de la realidad. Me preguntaba  porque mi familia ni mis amigos no me echaban de menos,"¿Porqué no me buscaban?,¿ Acaso no me oían?,¿O es que ya no les importo?" Me torturaba día y noche haciéndome esas preguntas. También intenté recordar, sin éxito, como había acabado en aquel lugar.
Las voces no cesaron, mi padre, mi madre, mi familia y amigos, y otra voz que no conseguí identificar, me resultaba extremadamente familiar, pero a la vez totalmente desconocida. Cansada de que mis gritos no fueran escuchados me rendí, me acurruqué en una esquina y no me moví en mucho tiempo, estaba en una especie de coma, no reaccionaba ante nada.
Pasaron los días, tal vez meses, como dije antes había perdido completamente la noción del tiempo y yo seguía allí, sin moverme, sin saber el porque de estar allí.
Intenté ponerme en pie, para mi sorpresa lo conseguí, y por primera vez en mucho tiempo volvía a prestar atención a aquellas voces y entonces la reconocí, aquella extraña voz era la mía, mi propia voz. Una oleada de confusión y preguntas se apoderaron de mi mente en aquel instante "¿Quién era aquella persona que estaba usurpando mi persona? ¿ El resto de personas no se daban cuenta de que no era yo?" Finalmente me calmé como pude, y comencé a pensar. Entonces algo cambió en mi mente, alguna puerta se abrió en mi subconsciente y entonces lo recordé todo.
Era como un flashback, una serie de imágenes lo inundo todo, me observe a mi misma tiempo atrás, al principio mi vida era normal, pero al poco me empecé a comportar de manera extraña, comencé a aborrecerme a mi misma, y fui cambiando poco a poco, una vocecita en mi mente comenzó a decirme lo que tenia que hacer o decir, fue colándose poco a poco en mi mente, otro yo diferente, y por extraña razón yo no hacía nada para impedirlo, y poco a poco fue usurpándome mi personalidad original. Llegó un momento en el que yo no pintaba nada allí y me encerré en esta habitación. Todo terminó, y me volví a encontrar en mi oscuro cuartucho, pero ahora quería salir, no entendía porque mi yo me iba a dejar suplantar, asi que salí de mi rincón y me encamine a la puerta dispuesta a salir de allí como fuera. Efectivamente estaba cerrada, pero había una cerradura. En ese momento sentí un peso en el bolsillo de atrás de mi pantalón, lo saque. Era una llave, entonces comprendí. Había sido yo la que había creado aquella falsa personalidad y me había encerrado en aquella habitación, asi que yo misma podía volver a salir.
Y así lo hice, metí la llave en la cerradura abrí la puerta y salí al exterior. Y finalmente volvía a ser yo misma , y me sentí libre después de mucho tiempo.


No dejes que nada te cambie, ni siquiera tu mismo, porque si no, puedes perderte para siempre en el olvido. Y lo único que quedará de ti es ese caparazón que creaste.

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