domingo, 27 de noviembre de 2011

Nebel

Solo se oye el amortiguado sonido de mis pasos. La niebla se arremolina a mi alrededor según avanzo entre los pinos. Hace frío, bueno, realmente tampoco me importa.
Sigo caminando.
A medida que me adentro en el bosque mi mente, en un estado de sopor, vaga de un lado para otro al igual que mis pies. Todo parece que pasa más despacio, finalmente termina deteniéndose. Pero inevitablemente el tiempo pasa.
Los caminos y senderos se desdibujan, realmente no se a donde me dirijo.La humedad que se ha ido quedando pegada a mi ropa llega hasta mi piel. Un escalofrío me recorre la espina dorsal. Inmediatamente mi mente se despeja, efectivamente sigo viva...extraña pero a la vez agradable sensación.
Cae la noche...
El ambiente toma un aire fantasmal, lejos de la desagradable y artificial iluminación de las farolas, la niebla solo refleja  la luz de la luna. Alargo la mano para intentar atraparla pero se desliza entre mis dedos...tan suave, tan silenciosa, tan confidencial...libre de cualquier atadura .Quien pudiera.




Miro el reloj, se hace tarde, no me queda más remedio que retomar el camino que me lleve de vuelta a la realidad. De camino a casa lo único que lamento es que este paseo haya tenido que darlo sola.

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